El pequeño gran restaurante Matria revisita la cocina tradicional «de nuestras madres» de un modo diferente. David y Mario son los encargados de recibir a todo el mundo como si fuera su casa y en tan solo unos meses han conseguido su primer Solete Repsol.
El interiorismo lleva nuestra firma, con una intervención que buscaba crear un espacio cálido y acogedor sin estridencias: zócalos de azulejo beige, mobiliario en tonos neutros y yeso proyectado, vigas de madera y detalles metálicos a cocina vista. Un ambiente que envuelve y acompaña cada bocado y donde tuvimos la suerte de poder contar con la obra y la sensibilidad de Virginia Bersabé.